Un ángulo extendido mide 180°. Es la abertura de dos lados que parten del mismo vértice y quedan en una sola línea recta. No es una esquina. En varios textos de matemática el mismo ángulo se llama llano. El nombre cambia. La medida no: sigue siendo 180°.
Un ángulo es la abertura entre dos lados que parten de un mismo punto, el vértice. Si la abertura es chica, el ángulo es agudo: mide más de 0° y menos de 90°. Si los lados forman una esquina como la de una hoja de cuaderno, es recto y mide 90°. Si pasa de esa esquina y todavía no llega a la línea recta, es obtuso: más de 90° y menos de 180°. Cuando los dos lados quedan en una sola recta, la abertura es el ángulo extendido. Se reconoce porque los dos lados forman una sola recta, con el vértice entre ellos.

El ángulo recto mide la mitad del extendido, porque 90° más 90° suman 180°. El ángulo completo mide 360°. Es la vuelta entera, no la media vuelta. Un cuadrado no tiene ángulos extendidos: sus cuatro esquinas son rectas. Una regla apoyada sobre el borde recto de la mesa, o las agujas de un reloj a las 6 en punto, sí muestran un extendido. El vértice está en el centro y los lados forman una recta. A las 3 en punto, en cambio, las agujas forman un recto.

Dos ángulos son suplementarios cuando juntos forman un ángulo extendido. Sofía mide uno de 40° sobre una línea recta. El ángulo de al lado mide 140°, porque 40 más 140 es 180. Si uno midiera 90°, el de al lado también mediría 90°: dos rectos seguidos son un extendido. Si la suma no da 180°, esos dos ángulos no están armando un extendido. Por eso, antes de ponerle el nombre, conviene sumar.

Los otros nombres de la clasificación están en tipos de ángulos. Reconocer ángulos del entorno, con 45° y 90° como referencia, es el objetivo de 3° básico.
Fecha de publicación: 02-11-2026 17:53