Un fósil es cualquier evidencia de vida pasada preservada en las rocas o sedimentos. Pueden ser restos directos (huesos, conchas, madera petrificada) o huellas y marcas que muestran comportamiento (pisadas, galerías). La mayoría de los fósiles se encuentran en rocas sedimentarias porque estas rocas se forman por acumulación y compactación de sedimentos donde organismos o sus impresiones quedan cubiertos y conservados. Los fósiles son claves para estudiar la biodiversidad antigua y cómo cambió a través del tiempo.
Ejemplo 1: Ammonite en roca caliza. Una concha de ammonite queda enterrada en sedimento, la concha se disuelve parcialmente y deja una impresión (molde) en la roca. Los paleontólogos estudian su forma para identificar la especie y estimar la edad de la roca.
Ejemplo 2: Madera petrificada. Un árbol enterrado por sedimentos volcánicos sufre reemplazo mineral (silicificación). La estructura de la madera queda preservada en sílice, conservando anillos de crecimiento que permiten estudiar el clima pasado y la biodiversidad vegetal.

Para que un organismo se transforme en fósil debe evitar la descomposición completa y la destrucción mecánica. Procesos comunes: rápido enterramiento por sedimentos, presión y compactación, reemplazo químico de tejidos por minerales (permineralización), o la creación de impresiones (moldes) cuando la anatomía deja una huella en un sedimento que luego se endurece. Las rocas sedimentarias son el entorno más favorable para estos procesos.
Ejemplo 1: Petrificación de madera por sílice. La madera enterrada por ceniza volcánica es infiltrada por soluciones ricas en sílice que reemplazan las células; el resultado es madera petrificada conservando detalles anatómicos.
Ejemplo 2: Impresión de hoja en lutita. Una hoja queda impresa en capas finas de sedimento (lutita) que se compactan, preservando venación y forma.
Ejemplo numérico resuelto: Si 8 metros de sedimento se acumulan en 2 millones de años, la tasa promedio de sedimentación es 8 m / 2 000 000 años = 0,000004 m/año = 4 mm cada 1 000 años. Este tipo de cálculo ayuda a estimar tiempos de enterramiento y posibles edades relativas.
Los fósiles de molde son impresiones externas dejadas por el organismo en el sedimento: la forma de la concha, hoja o cuerpo queda registrada como hueco en la roca cuando el material original se descompone. Si ese hueco se rellena por minerales se forma un contra-molde o cast. Los moldes se reconocen por su detalle morfológico y por estar en sedimentos finos de rocas sedimentarias.
Ejemplo 1: Molde de concha de ammonite en caliza. La concha original se disuelve y la cámara del caparazón queda como una cavidad en la roca; el molde muestra la espiral característica.
Ejemplo 2: Impresión de hoja en esquisto (lutita). La hoja dejó una huella en capas finas; la venación se aprecia en el relieve de la roca, permitiendo identificar el género de la planta.
Las huellas son evidencias indirectas del organismo: pisadas, rastros, madrigueras, galerías y coprolitos (excretas fosilizadas). No preservan el cuerpo del organismo sino su actividad y comportamiento, por ejemplo velocidad, dirección y tamaño del animal. Las huellas se forman cuando el sustrato (arena o lodo) estaba lo suficientemente firme para registrar la impresión y luego se endureció.
Ejemplo 1: Rastro de dinosaurio en un lecho de playa consolidado. Varias pisadas alineadas forman una pista (trackway) que permite determinar la longitud de zancada y estimar velocidad de desplazamiento del dinosaurio.
Ejemplo 2: Huellas humanas en ceniza volcánica (sitios como Laetoli). Un grupo dejó pisadas en ceniza blanda que se endureció rápidamente; las huellas muestran tamaño de pie, postura y posible número de individuos.

Diferencias clave: Un molde es la impresión externa de una parte del organismo (conserva forma anatómica) y suele encontrarse en rocas sedimentarias compactadas; aporta datos sobre morfología. Una huella (fósil de huellas) es una evidencia de comportamiento, no del cuerpo; aporta datos sobre la interacción con el entorno (movimiento, alimentación, refugio). Ambos requieren sedimentos que registren la forma y luego se consoliden.
Ejemplo 1 comparado: Molde de concha vs pista de dinosaurio en la misma secuencia. El molde indica qué especie vivió allí; la pista indica cómo se movía por la zona. Juntas, enriquecen la reconstrucción paleoambiental.
Ejemplo 2 comparado: Impresión de hoja en lutita y huella de insecto en la misma capa. La hoja muestra la vegetación local; la huella del insecto muestra interacción con esa planta, por ejemplo alimentación o desplazamiento.
Ejercicio resuelto de edad relativa: Si una pista de huella está en una capa que yace sobre una capa con un molde de concha datada en 150 millones de años, y la pista se encuentra inmediatamente encima, entonces la pista es más joven que 150 millones de años. Si una capa superior fue fechada por isotopía en 140 millones de años, la pista tiene entre 150 y 140 millones de años.
Molde laboratorio 1: Estudio de un molde de trilobites en roca sedimentaria. Se hace un molde en yeso para revelar el relieve y se compara con catálogos para identificar la especie.
Molde laboratorio 2: Réplica (cast) de una concha rellenando el molde con yeso; permite estudiar la forma 3D sin dañar el original.
Huellas terreno 1: Medición de una pista de dinosaurio: se mide longitud de zancada (distancia entre pasos), anchura de huella y orientación para estimar velocidad y comportamiento social.
Huellas terreno 2: Registro de huellas de vertebrados en sedimentos costeros: se toman fotografías, escalas y perfiles estratigráficos para interpretar condiciones del sedimento al momento de la impresión.

Objetivo: Reproducir un fósil de molde sencillo y comparar con una huella experimental para entender las diferencias de información.
Materiales: arcilla o plastilina, yeso de vendaje o yeso común, una concha pequeña o una hoja real, una superficie de arena húmeda o tierra blanda, un palo o regla para medir, libreta para anotaciones.
Evaluación: Entrega una ficha con fotos de tus piezas, medidas obtenidas y respuestas a las preguntas de cierre. Incluye una reflexión de 4-6 líneas sobre cómo aportan a la reconstrucción de la biodiversidad pasada.

Fecha de publicación: 05-02-2026 14:36