La pubertad es la etapa de la vida en que el cuerpo y la mente comienzan a cambiar para convertirse en adulto. Estos cambios incluyen crecimiento, desarrollo de los órganos sexuales y cambios en el comportamiento. La pubertad ocurre por hormonas que envía el cuerpo, y afecta tanto a niñas como a niños. En esta sección veremos qué pasa de manera clara y sencilla para estudiantes de 7° Básico.

Ejemplo 1: Mariana, 11 años, nota que le crecen los pechos y empieza la menstruación a los 12 años. Estos son cambios típicos de la pubertad en niñas y muestran el inicio del desarrollo reproductivo.
Ejemplo 2: Joaquín, 13 años, nota que su voz se hace más grave y le salen pelos en la cara. Estos son cambios típicos de la pubertad en niños y muestran la acción de las hormonas.
Durante la pubertad ocurren muchos cambios físicos: aumentos de talla y peso, aparición de vello en axilas y pubis, cambios en la piel (acné), y desarrollo de los órganos sexuales. Los cambios físicos suelen aparecer en diferentes momentos según la persona; algunos comienzan antes y otros después. A continuación se explica por separado en niñas y niños, con ejemplos reales.
En las niñas los cambios físicos incluyen crecimiento de los senos, inicio de la menstruación, ensanchamiento de las caderas y aparición de vello púbico y axilar. Es normal que algunas niñas empiecen a los 8 años y otras a los 14; lo importante es que los cambios ocurran poco a poco.
Ejemplo 1: Lucia, 12 años, nota crecimiento de sus senos y manchas en la piel (acné). Su mamá le explica sobre higiene, uso de sostén y que la primera menstruación puede llegar en los próximos meses.
Ejemplo 2: Fernanda, 13 años, tiene su primera menstruación y aprende a usar toallas higiénicas y registrar fechas para entender su ciclo menstrual. La maestra de ciencias le explica que es un proceso normal.
En los niños los cambios físicos incluyen crecimiento de los testículos y el pene, aparición de vello en el pubis, axilas y cara, aumento de la masa muscular y cambio en la voz. Estos cambios también pueden comenzar en distintos momentos para cada niño.
Ejemplo 1: Martín, 13 años, nota que su voz vibra diferente y le sale vello en la cara; su papá le sugiere afeitar con cuidado cuando aparezcan suficientes pelos y mantener buena higiene.
Ejemplo 2: Diego, 14 años, crece 8 centímetros en un año y aumenta su apetito; su familia ajusta la alimentación para que su crecimiento sea saludable.
Además de cambios físicos, la pubertad trae cambios mentales: emociones más intensas, búsqueda de independencia, cambios en la atención y en la forma de pensar. El cerebro sigue madurando y eso explica por qué a veces se actúa de forma impulsiva o con cambios de ánimo. Estos cambios mentales son normales y forman parte del desarrollo.
Ejemplo 1: Ana, 12 años, se siente más sensible y discute más con sus padres. Esto puede ser por cambios hormonales y por su deseo de decidir más cosas por sí misma. Hablar con un adulto de confianza la ayuda a entender sus emociones.
Ejemplo 2: Sebastián, 13 años, empieza a interesarse más por sus amistades y a depender menos de su familia para tomar decisiones pequeñas, como qué actividades elegir después del colegio. Esto muestra mayor independencia y cambios en sus prioridades.
La pubertad no tiene una edad exacta para empezar ni para terminar; suele iniciarse entre los 8 y 14 años. La duración también varía: puede durar entre 2 y 5 años, y algunos cambios continúan hasta la adultez joven. Lo importante es reconocer que cada cuerpo tiene su propio ritmo.
Ejemplo 1: Paula empieza a los 10 años y completa la mayoría de los cambios en 4 años; a los 14 se siente más adulta y estable emocionalmente.
Ejemplo 2: Carlos comienza a los 14 años y experimenta cambios fuertes entre los 14 y 16 años; su crecimiento continúa hasta los 18 años. Ambos casos son normales por la variación individual.
Los cuidados recomendados incluyen higiene diaria (baño, lavado de cara para el acné), uso correcto de productos menstruales, alimentación balanceada rica en proteínas, frutas y verduras, y dormir suficientes horas. También es importante hacer actividad física regular y visitar al médico si hay dudas.
Ejemplo 1: Sofía tiene acné; su dermatóloga le recomienda lavar su cara dos veces al día con un jabón suave y cambiar la funda de la almohada cada tres días. Después de seguir las indicaciones, su piel mejora en unas semanas.
Ejemplo 2: Víctor siente mucho cansancio por las mañanas; sus padres ajustan su horario para que duerma 9 horas y nota mejor concentración en el colegio luego de una semana de cambio de hábitos.

Ejemplo práctico 1: Camila, 12 años, tiene su primera menstruación en la noche y se asusta. Paso 1: Camila avisa a su madre. Paso 2: La madre le entrega toallas higiénicas y le explica el ciclo menstrual. Paso 3: Camila anota la fecha en su cuaderno para llevar un registro. Resultado: Camila entendió lo que ocurrió y se sintió más segura.
Ejemplo práctico 2: Andrés, 13 años, nota dolor en uno de sus testículos y preocupación. Paso 1: Andrés cuenta lo que siente a su padre. Paso 2: Van al centro de salud y el médico examina y explica que puede ser una inflamación o torsión y que se debe revisar. Paso 3: Siguen las indicaciones médicas y se resuelve el problema. Resultado: Andrés recibió atención y aprendió a pedir ayuda.

Objetivo: Identificar y comprender los propios cambios físicos y mentales y proponer acciones de cuidado. Materiales: cuaderno, lápiz, calendario, útiles para higiene personal.
Ejemplo 1 de entrada: Día 3 - Observación: "Me apareció un grano en la mejilla". Acción: "Lavé mi cara en la mañana y en la noche y no toqué el grano". Sentimiento: "Un poco avergonzado, pero mejor después de cuidarlo".
Ejemplo 2 de entrada: Día 7 - Observación: "Me sentí muy enojado con mi amigo". Acción: "Hablé con mi profesora y respiré profundo antes de responder". Sentimiento: "Alivio y entendí por qué me alteré".

Fecha de publicación: 05-02-2026 11:44